dimecres, 30 de setembre del 2009

Las cuevas budistas de Longmen

El Budismo nació en la India en el siglo V A.C. y se fue extendiendo hacia oriente durante los siglos posteriores. En su camino adoctrinador, los seguidores de esta religión fueron dejando huella construyendo templos y esculpiendo estatuas en cuevas. Nosotros hemos hecho parada en Luoyang para poder ver uno de los mayores exponentes del arte budista: las cuevas de Longmen.

Estas cuevas son patrimonio de la humanidad y teniendo en cuenta su antigüedad (se hicieron entre los siglos V y VI) y espectacularidad, sorprende que no sean más conocidas. Más de 1 kilómetro de piedra caliza tallada en la que destacan las inmensas estatuas de Buda, sus feroces guardianes y algunos Bhodisattvas (semidioses). Realmente impresionante.

Por cierto, hoy hay muchos más budistas en China que en India.

dimarts, 29 de setembre del 2009

Kaifeng una de las antiguas capitales de China

Después de una noche en tren hoy hemos hecho una parada técnica en Kaifeng. Parada corta porque el mismo día hemos hecho otras 3 horas más de tren para ir a dormir a Luoyang.

La ciudad amurallada de Kaifeng había sido antigua capital de China y como tal tiene bastantes edificios históricos. Sin embargo, a nosotros lo que más nos ha chocado es que parece un gigantesco mercado callejero. Sus calles están llenas de tenderetes de ropa y alimentos, fogones cocinando y gente comprando y vendiendo. Además Kaifeng se aleja bastante de la ruta turística tradicional por lo que es un buen sitio para acercarse a la China “real”.

Otra cosa que nos ha sorprendido ha sido la inmensa comunidad musulmana, la verdad es que se deja ver bastante, con sus mezquitas, sus barbas y sus gorritos. Bastante curioso.

Se supone que Kaifeng alberga también una importante comunidad de judíos chinos establecidos aquí en los tiempos de la ruta de la seda pero la verdad es que no es muy “visible” comparada con la musulmana. De hecho queríamos ir a la antigua sinagoga pero el conductor del mototaxi nos quería llevar a otro lado. Al final hemos ido andando para acabar descubriendo que lo único que queda es una piedra dentro del hospital. ¡El pobre hombre nos quería llevar a la nueva sinagoga y nosotros pensando que no se enteraba de nada!




dilluns, 28 de setembre del 2009

Els canals de Zhujiajiao

A 30 km de Shanghai es troba el poble de Zhujiajiao conegut pel seu casc antic ple de canals, temples, cases senyorials i jardins. La guia posava que sortien busos desde Shanghai cada mitja hora així que ens hem llevat amb la calma i a les 11.00h ens hem plantat a l’estació d’autobusos de l’estadi. Però resulta que la LP estava equivocada (a la Xina no està resultant gaire acurada) i l’últim bus havia sortit a les 10:00h.

Per sort, hem coincidit amb la Jodie i en Bruce, dos ingeniers americans de BP que estaven com nosaltres i hem decidit compartir taxi (290 Yuans pels 4 amb peatges inclosos). El pobre taxista anava una mica perdut ja que semblava que no hagués sortit mai de la ciutat en cotxe i de fet no sabia ni que hi havia peatges (és el cas de molts shanghaiesos que no ténen vacances i no han anat mai fora).

L’excursió ha estat bé ja que ens ha permès descobrir una altra cara dels voltants de Shanghai abans d’agafar el tren nocturn cap a Kaifeng. Per cert, una odissea comprar els bitllets ja que de l’1 al 8 d’octubre cel·lebren els 60 anys de la “Nova Xina” i tothom se’n va de vacances. Esperem no quedar-nos sitiats en les properes etapes ja que els trens van pleníssims...



diumenge, 27 de setembre del 2009

Shanghai una ciutat en construcció

Nosaltres que ens pensàvem que no hi havia ciutat amb més obres que Barcelona a l’agost, anàvem ben equivocats! La propera exposició universal del 2010 té tota la ciutat de Shanghai capgirada. I quan diem tota, no exagerem!

Si ja de per sí ha de ser complicat caminar en una ciutat on les voreres o són diminutes o inexistents o estan invaïdes per motos, bicis, roba estesa i tenderetes varis ara amb les obres es fa directament impossible.

La segona cosa que ens ha sobtat és el contrast tant bèstia entre modernitat i civisme “en construcció”. Shanghai és aparentment una ciutat de postal: moderna, amb un metro net i ràpid, amb bons museus i grans avingudes comercials amb les primeres marques i restaurants fashion. Fins aquí tot bé, podria ser una segona Hong Kong. Però no, resulta que la gent al teu voltant diguem que ténen una concepció de les “bones maneres” una mica diferent que li permet escopir a tort i a dret, jugar al joc de les cadires cada cop que entra al metro i saltar-se les cues i els semàfors. Es veu que pels jocs olímpics s‘han fet campanyes per a educar una mica més a la gent (també han invertit en barreres “anti-saltacues”), però encara els hi queda camí per a recórrer.

Sembla increïble que una ciutat pugui funcionar i regir-se per un cert ordre tot i aquest “libre albedrío”. Sort que els xinesos són pacífics perquè a Espanya acabariem a puñetazo limpio.

Tercera sorpresa: on és el sol? Durant els 3 dies que hem estat aquí notàvem alguna cosa que ens escalfava però hi ha tanta boira i contaminació que només l’hem intuït. Diuen que el cel blanc és una constant de les ciutats xineses així que és probable que ens acompanyi bona part del viatge.

Amb tot, s’ha de dir que ens ho hem passat prou bé. Hem sopat amb l’Ignasi, visitat el Bund (centre ciutat), la Concessió Francesa (i els carrerons pijos de Xintiandi), regatejat (sense comprar) a l’Old Town, visitat el museu de la propaganda i el museu de Shanghai i ens hem passejat pels mercats d’antiguitats i el “mercat de les mascotes i els insectes” on venen grills per a baralles (els hi encanta apostar).

Atenció! Ens ha sigut difícil de trobar aquest mercat perquè no surt a les guies (l’hem descobert per recomanació de la Nuria i l’Alberto) així que si algú vol anar-hi l’adreça és: nº 405 Xizang Nan Lu (a prop de Fuxing Dong Lu) a la parada de metro de Laoximen. És molt curiós ja que els venedors molesten els grills amb palets per a demostrar la seva agressivitat. En venen de tots els tamanys i alguns costen una pasta!












dimecres, 23 de setembre del 2009

Y por fin… ¡Guìlín!

Después de tantas idas y venidas por sus alrededores ya tocaba visitar la ciudad de Guìlín. Esta noche cogemos el tren nocturno hacia Hong Kong por lo que hemos pasado el día paseando por la ciudad.

Guìlín parece una ciudad donde la gente vive tranquila. El centro es relativamente pequeño y se recorre fácilmente caminando. Lo más destacable son las 4 calles comerciales con todas las tiendas de marcas occidentales y sus versiones “made in china” al lado, los “peaks” en medio de la ciudad y los dos lagos con las pagodas gemelas del Sol y de la Luna.

Con la visita de Guìlín nos despedimos del sur de China que tanto nos ha gustado. Todos los lugares que hemos visitado nos han sorprendido en positivo por su autenticidad, tranquilidad y por la simpatía de la gente. Ahora nos toca descubrir lo que seguramente será otra China, mucho más moderna y bulliciosa. ¡Próximo destino Shangai!


dimarts, 22 de setembre del 2009

Caminando por el Espinazo del Dragón

Seguimos alucinando con la China rural. Estos tres últimos días los hemos pasado en el pequeño pueblo de Dazhai, situado en un valle rodeado de altísimas montañas. Hasta aquí nada que destacar si no fuera porque estas montañas están cubiertas de infinitas terrazas de arroz creando un paisaje increíble y muy típico de China. Esta zona es conocida como el Espinazo del Dragón y aquí las terrazas alcanzan su máximo esplendor. En esta región habita la etnia de los Yao cuyas mujeres tienen la particularidad de no cortarse el pelo nunca.

Llegar hasta el Espinazo del Dragón no ha sido fácil, desde Ma’An tuvimos que enlazar tres transportes entre los cuales un par de autobuses minúsculos donde viajábamos acompañados de patos y gallinas. La distancia real entre los dos puntos no debía superar los 100km pero entre los cambios de autobús y las continuas paradas tardamos unas seis horas. Bastante infernal.

Durante los tres días que hemos estado aquí hemos caminado por las senderas que unen los diferentes miradores desde los cuales se tienen las mejores vistas de la terrazas. Este paisaje cambia en función del progreso de la cosecha de arroz llegando a estar incluso nevado en invierno. En esta época del año las terrazas tienen un color verde con reflejos dorados realmente bonito.

Para llegar al mirador 3 tomamos un “atajo” y acabamos cruzando campo a través; lo que en un campo de arroz es sinónimo de embarrarse los pies. Suerte que una mujer Yao que estaba en lo alto de la montaña viéndonos progresar penosamente nos empezó a gritar y a hacer señas para indicarnos el camino. Dicha mujer nos acompaño después por pocos yuanes hasta el mirador 1 por una sendera entre bosques de bambú.

Por cierto, la primera noche cayó una tormenta fuertísima que refrescó bastante el ambiente. Suerte, porque con el calor que hacía los últimos días difícilmente podríamos haber caminado tanto y hubiera sido una lástima porque vale mucho la pena.







diumenge, 20 de setembre del 2009

Los puentes de lluvia y viento de las aldeas Dong

A poca distancia de la insulsa población de Sanjiang, se encuentra una zona rural habitada por la etnia Dong que nos ha gustado mucho y dónde nos hemos quedado dos días.

Aquí hemos seguido con los paisajes bucólicos: campos de arroz, verdes colinas, apacibles ríos, tranquilas aldeas y sobretodo bonitos puentes “de lluvia y viento” (puentes cubiertos). De hecho estos puentes de madera hechos sin ningún clavo son el principal reclamo turístico de la zona, siendo el de Chengyang el más conocido por sus dimensiones y belleza.

Nosotros nos hemos quedado en la bonita aldea de Ma’An situada al lado del puente Chengyang y desde allí hemos recorrido la zona en bicicleta y a pie. El primer día, tras ver las danzas locales que hacen enfrente de la Torre del Tambor de Ma’An, nos fuimos en bici a descubrir gran parte de las aldeas Dong del valle.

La verdad es que nos sorprendió mucho la simpatía de los Dong que no paraban de saludarnos con una enorme sonrisa, y lo auténtico que era todo. Las mujeres Dong visten de azul añil. De hecho el añil ha sido durante muchos años el recurso económico de esta etnia.

El segundo día emprendimos la corta pero empinada subida hacia el mirador del valle. La verdad es que aunque las vistas son bonitas, casi nos da algo por el calor.

Aquí hemos conocido una pareja “catalo-madrileña” de rodamons muy simpática; Alberto (http://www.albertoparedes.com/) y Nuria (http://www.losviajesdenuriver.blogspot.com/) con los que hemos coincidido en varias ocasiones (el pueblo es muy pequeño) y compartido transporte de vuelta a Sanjiang.






divendres, 18 de setembre del 2009

Anem a buscar la bola del drac... a Yángshuò

Turons verticals arrodonits, camps d’arròs inacabables i rius serpentejants envoltats de més turons i roques altíssimes. Aquí només falta el follet tortuga per a que ens trobem al mig d’un capítol de Bola de Drac!

I és que Yángshuò i voltants és el lloc típic de postal de la Xina rural, tant que fins i tot el bitllet de 20 yuans n’exhibeix una il·lustració a l’alçada del poble de Xingpíng.

Nosaltres ens hi hem quedat dos dies però el lloc és tant bucòlic que convida a estar-s’hi més temps (i si t’agrada l’escalada ja no diguem; aquest lloc s’està convertint en la meca d’Àsia).

Així que el primer dia hem llogat unes bicicletes i hem fet una volta per la conca del riu Yulong fins al Dragon Bridge. Tot i la calor sufocant, l’excursió ha valgut la pena ja que hem passat per un munt de camps d’arròs i pobles ben autèntics plens de cadells de gos.

Aquest punt ens tenia una mica intrigats: com és que només veiem cadells? La resposta la hem tingut només arribar al Dragon Bridge on hem trobat in fraganti a dos homes molt simpàtics desquartitzant un gos a la vora del riu! No cal dir que se’ns han tret de cop les ganes de banyar-nos al riu i que m’he passat tota la tornada intentat avisar als cadells que corrien alegrement que fugissin del “seu millor amic”.

El segon dia, com que la calor seguia apretant fort, hem anat en bus fins a Yángdi i hem agafat un bot de bambú fins a Xingpíng. Diuen que aquest tram és el més bonic del riu Li i la veritat és que les dues hores de trajecte són brutals. A més Xingpíng és un poble amb molt d’encant i al arribar-hi descansats hem pogut passejar-nos-hi tranquil·lament.


La pesca amb cormorà és una pràctica mil·lenària a la Xina


ATENCIÓ: LA IMATGE QUE VE A CONTINUACIÓ POT FERIR
LA SENSIBILITAT DELS LECTORS!!!