dilluns, 2 de febrer del 2009

Blanco nuclear en el Cabo Polonio

En nuestro segundo día en Valizas decidimos realizar la caminata hasta el Cabo Polonio, uno de los lugares más mágicos de la zona (según insisiten los lugareños). La ruta es de unos 12Km caminando por la playa y cruzando las imponentes dunas que se alzan al sur de Valizas. Calculamos que tardaríamos unas dos horas y media y decidimos salir pronto por la mañana para evitar las horas de mayor insolación (suerte!!).

La ruta nos sorprendió desde el primer momento con el avistamiento de 4 pequeñas toninas (familia de los delfines) nadando en paralelo a la playa. Pronto nos enfrentamos a las primeras dunas hasta alcanzar el punto más alto desde donde pudimos divisar a lo lejos el conocido faro del Cabo Polonio. Tras superar este primer obstáculo la ruta nos ofreció varias sorpresas más: vacas pastando los 4 brotes que conseguían hacerse camino entre la arena, leones marinos y tortugas que habían ido a morir a la playa e incluso los restos de una gigantesca ballena franca (debía de medir cerca de 20m y llevaba bastante tiempo allí según nos comentaron más tarde).

Tras caminar cerca de 3 horas bajo un sol de justicia, finalmente llegamos a Cabo Polonio, donde nos premiamos con un buen pescado frente al mar. El problema es que para nosotros este era el primer sol del año así que a pesar de llevar protección sufrimos el impacto del duro sol de Uruguay. Escarmentados por la experiencia de la mañana, después de comer decidimos "okupar" el porche de un ranchito con vistas al mar.

El Cabo Polonio es un lugar especial. No se puede llegar en coche y el prado verde que lo cubre está salpicado de decenas de diminutos ranchos de colores lo cual le da un aspecto muy pintoresco. Todo ello bajo la atenta mirada del imponente faro bajo el cual vive la segunda mayor colonia de leones marinos de la costa uruguaya.

Al atardecer emprendimos el camino de vuelta hacia Valizas. En total 24km de caminata entre playas y dunas, un montón de fotos y alguna que otra pequeña quemadura solar (maldito empeine y parte posterior de las rodillas). En fin... nada grave!