Hoy la etapa ha sido más un paseo que una caminata dura. Aún así nos lo hemos tomado con mucha calma porque al haber perdido altura el calor era muy fuerte.
El paisaje verde, las aldeas Gurung, los cultivos de arroz y mijo (cereal con el que se elabora el chang; una especie de cerveza que se consume en Nepal y Tíbet) han sido un bonito entorno para terminar nuestra escapada por los Annapurna.
La verdad es que el trekking nos ha gustado mucho. Es durillo pero cada día duermes en una cama y puedes hacer 3 buenas comidas con lo que te recuperas rápido del esfuerzo. Hemos tenido mucha suerte con el tiempo ya que el cielo azul ha sido una constante en el viaje (salvo la tormenta de nieve cuando estábamos en el MBC) y ¡ninguna sanguijuela! Lo único negativo quizás es la cantidad de gente que te encuentras (aunque sin tanto turismo no sería tan confortable).
Nuestro guía-porteador Raj es muy buen tío y nos lo hemos pasado en grande con sus canciones y sus historias de tigres, montañismo y espíritus. Hemos entablado una buena amistad y esta noche nos ha invitado a su casa a cenar un Dhal Bat (comida a base de arroz, sopa de lentejas, y un poco de carne que constituye la esencia de la dieta nepalí). Como casi todos los nepalíes es terriblemente pobre y vive junto a su esposa y sus gemelos de 4 años en una choza de no más de 10 metros cuadrados. Aun así conservan la hospitalidad y alegría de vivir y se ha pasado la noche cantando canciones nepalíes y tocando la guitarra y otros instrumentos. Por cierto, si alguien viene por esta región y necesita un guía, Raj es muy recomendable: Raj Bahadur Rai (rajbrai555 @yahoo.com).
El paisaje verde, las aldeas Gurung, los cultivos de arroz y mijo (cereal con el que se elabora el chang; una especie de cerveza que se consume en Nepal y Tíbet) han sido un bonito entorno para terminar nuestra escapada por los Annapurna.
La verdad es que el trekking nos ha gustado mucho. Es durillo pero cada día duermes en una cama y puedes hacer 3 buenas comidas con lo que te recuperas rápido del esfuerzo. Hemos tenido mucha suerte con el tiempo ya que el cielo azul ha sido una constante en el viaje (salvo la tormenta de nieve cuando estábamos en el MBC) y ¡ninguna sanguijuela! Lo único negativo quizás es la cantidad de gente que te encuentras (aunque sin tanto turismo no sería tan confortable).
Nuestro guía-porteador Raj es muy buen tío y nos lo hemos pasado en grande con sus canciones y sus historias de tigres, montañismo y espíritus. Hemos entablado una buena amistad y esta noche nos ha invitado a su casa a cenar un Dhal Bat (comida a base de arroz, sopa de lentejas, y un poco de carne que constituye la esencia de la dieta nepalí). Como casi todos los nepalíes es terriblemente pobre y vive junto a su esposa y sus gemelos de 4 años en una choza de no más de 10 metros cuadrados. Aun así conservan la hospitalidad y alegría de vivir y se ha pasado la noche cantando canciones nepalíes y tocando la guitarra y otros instrumentos. Por cierto, si alguien viene por esta región y necesita un guía, Raj es muy recomendable: Raj Bahadur Rai (rajbrai555 @yahoo.com).
Estos días por las montañas han sido el broche final para nuestro viaje. Parece mentira pero de aquí a una semana ya estaremos de vuelta a nuestra querida Barcelona.
El caos de la "civilización":