¡Seguimos alucinando con esta isla! Hoy nos hemos levantado antes del amanecer para ir a ver la salida del sol desde el Ahu Tongariki (los 15 moáis) y la verdad es que ha sido realmente bonito. Estábamos completamente solos y el cielo se ha puesto de mil colores. Después hemos aprovechado que todavía teníamos el coche para irnos a la playa de Anakena y al cráter del volcán Rano Kao que nos ha deparado otro paisaje único. Nos ha gustado tanto este paisaje que tras dejar el coche hemos hecho dedo para volver a subir al volcán y visitar la antigua ciudadela de Orongo.
¡Y... al mediodía teníamos una cita! Paula y César (unos amigos de Max) nos han invitado a un pescado a la parrilla en su casa. Nos hemos pasado la tarde en su jardín charlando con un montón de gente que iba apareciendo por allí entre amigos y familiares varios (incluso han venido los que nos han llevado en coche al volcán). La barbacoa se ha ido prolongando y hemos acabado cenando otro asado (esta vez de carne) y charlando al lado del fuego hasta bien entrada la noche. Nos habían hablado de la hospitalidad de los Rapa Nui pero ha superado con creces nuestras expectativas; muy buena gente.
Eso sí, antes de cenar nos hemos escapado unos cuantos a ver la puesta de sol al Ahu Tahai.
¡Y... al mediodía teníamos una cita! Paula y César (unos amigos de Max) nos han invitado a un pescado a la parrilla en su casa. Nos hemos pasado la tarde en su jardín charlando con un montón de gente que iba apareciendo por allí entre amigos y familiares varios (incluso han venido los que nos han llevado en coche al volcán). La barbacoa se ha ido prolongando y hemos acabado cenando otro asado (esta vez de carne) y charlando al lado del fuego hasta bien entrada la noche. Nos habían hablado de la hospitalidad de los Rapa Nui pero ha superado con creces nuestras expectativas; muy buena gente.
Eso sí, antes de cenar nos hemos escapado unos cuantos a ver la puesta de sol al Ahu Tahai.