Después de la visita de Canberra y de conducir unas 8 horas finalmente llegamos a dormir al pueblecito de Lorne donde comienza la conocida “Great Ocean Road”.
Los dos últimos días los hemos pasado descubriendo todos los atractivos de esta impresionante carretera costera que discurre a lo largo de abruptos acantilados y bosques de eucaliptos.
Esta costa se llama también la costa de los naufragios y se cobró la vida de muchos inmigrantes que buscaron fortuna en este nuevo continente. El mar aquí es salvaje y choca violentamente contra los acantilados lo que a lo largo de miles de años ha dado lugar a extrañas formaciones rocosas que los australianos se han preocupado de bautizar (tienen mucho marketing): “the 12 apostles”, “the london bridge”, “the grotto”, “the bay of martyrs” son sólo algunos ejemplos.
Otro de las grandes atracciones ha sido descubrir los koalas adormilados en los altos eucaliptos. Roser se ha especializado en detectarlos desde el coche con lo que al pararnos alertábamos a otros coches de su presencia. Un padre de familia (que estaba haciendo la vuelta al mundo en 8 semanas con esposa y dos hijos) estaba tan feliz de podérselos enseñar a sus hijos que nos ha regalado la Lonely Planet de Hong Kong (nuestro próximo destino).
En cuanto a los animales también hemos visto una manada de canguros y 4 enormes ballenas. ¡Ahora sí que podemos certificar que estamos en Australia!
Los dos últimos días los hemos pasado descubriendo todos los atractivos de esta impresionante carretera costera que discurre a lo largo de abruptos acantilados y bosques de eucaliptos.
Esta costa se llama también la costa de los naufragios y se cobró la vida de muchos inmigrantes que buscaron fortuna en este nuevo continente. El mar aquí es salvaje y choca violentamente contra los acantilados lo que a lo largo de miles de años ha dado lugar a extrañas formaciones rocosas que los australianos se han preocupado de bautizar (tienen mucho marketing): “the 12 apostles”, “the london bridge”, “the grotto”, “the bay of martyrs” son sólo algunos ejemplos.
Otro de las grandes atracciones ha sido descubrir los koalas adormilados en los altos eucaliptos. Roser se ha especializado en detectarlos desde el coche con lo que al pararnos alertábamos a otros coches de su presencia. Un padre de familia (que estaba haciendo la vuelta al mundo en 8 semanas con esposa y dos hijos) estaba tan feliz de podérselos enseñar a sus hijos que nos ha regalado la Lonely Planet de Hong Kong (nuestro próximo destino).
En cuanto a los animales también hemos visto una manada de canguros y 4 enormes ballenas. ¡Ahora sí que podemos certificar que estamos en Australia!