dijous, 30 d’abril del 2009

Indiana Jones y el Señor de Sipán

Tras una noche de autobús hemos llegado a la ciudad de Chiclayo, la base para visitar los restos más famosos de la cultura Mochica: la tumba del Señor de Sipán.

El descubrimiento de esta tumba llena de tesoros de cerca de 2.000 años de antigüedad maravilló al mundo en 1987. Pertenecía a uno de los gobernantes de la cultura Mochica, otra civilización preincaica que habitó el norte de Perú entre los siglos I y V.

La historia de este descubrimiento es apasionante y está llena de polémica. Es una historia de tesoros milenarios, arqueólogos, “huaqueros” (profanadores de tumbas), contrabando de antigüedades y policía digna de una película de Indiana Jones.

El museo Tumbas Reales, situado en la localidad de Lambayeque, alberga la mayor parte del tesoro del Señor de Sipán y de las 13 tumbas encontradas incluyendo la del Sacerdote y la del Viejo señor de Sipán.

Los señores eran enterrados con todos sus bienes juntos a sus mujeres, llamas y guardianes a los que se le cortaba los pies para que nunca abandonaran su puesto en el más allá.

El tesoro es absolutamente fascinante. Es increíble el nivel de desarrollo al que había llegado esta civilización: finísimas joyas de oro, plata y cobre, orejeras, collares, narigueras, pectorales, cetros, cerámicas e infinidad de ornamentos a cual mas bonito (por desgracia no se pueden hacer fotos).

La verdad es que viendo tesoros como estos nos han entrado ganas de hacernos arqueólogos (o huaqueros ;)) debe ser apasionante, eso sí, creo que no tendríamos paciencia ya que se tardaron varios meses en extraer todos los tesoros de la tumba.

Antes de visitar el museo hemos ido a las ruinas de Túcume, situadas más al norte y pertenecientes a la cultura Lambayeque. Las pirámides de adobe (huacas) están bastante destruidas pero vale la pena acercarse para ver las vistas del sitio desde el cerro.