dilluns, 30 de març del 2009

Pasamos de Recife, ¡nos vamos a Pipa!

Teníamos previsto pararnos en Recife para visitar la ciudad y el cercano pueblo colonial de Olinda pero la verdad es que a medida que nos hemos ido acercando en bus la idea de pasar de largo ha ido cobrando fuerza. Los centenares de rascacielos blancos, el hecho de que Recife sea una de las ciudades más peligrosas de Brasil, el calor asfixiante y sus playas infestadas de tiburones (se han cargado a unos cuantos bañistas en los últimos años) nos ha hecho tomar la decisión definitiva: ¡nos vamos a Pipa!

Así que después de otra noche de autobús hemos empalmado autobús con autobús y luego un minivan para llegar a la zona de Pipa a una dos horas al sur de Natal.

Pipa es un pequeño y acogedor pueblo turístico con muy buen ambiente y mejores playas. Bia y Laia nos lo habían recomendado y además ahora está bastante tranquilo porque estamos fuera de temporada. Al llegar nos hemos dedicado a bañarnos en las piscinas naturales que se forman cuando baja la marea y a descansar después del largo viaje.