dimecres, 26 d’agost del 2009

Hong Kong Island y Kowloon: rascacielos, tiendas y templos

Ya estamos en Hong Kong. Primeras sensaciones: el calor sofocante que hace y el contraste de actividad y vida que hay con respecto a Australia.

Hong Kong es una ciudad construida en altura, pasear por sus calles es bastante curioso porque en muchos casos no vas a la altura del suelo sino por un nivel superior, compuesto por un entramado de pasarelas, ascensores y larguísimas escaleras mecánicas. De repente sin darte cuenta te ves en medio de uno de los múltiples centros comerciales con todas las primeras marcas del mundo.

Aquí el consumismo extremo está a la orden del día y la gente (sobretodo las mujeres) visten como si su día a día fuera una pasarela de moda. Por la calle, tranvías y autobuses de dos pisos intentan abrirse camino entre un tráfico que en las horas puntas puede llegar a ser bastante infernal.

El ambiente es bochornoso pero por suerte el aire acondicionado que sale de las tiendas refresca bastante las caminatas y los centros comerciales permiten hacer alguna necesaria pausa de refrigeración. En muchos lugares de la ciudad se puede hacer de noche sin que te des cuenta debido a las luces de neón que invaden las calles y edificios (no queremos ni pensar en el consumo energético que debe tener una ciudad como esta).

Nosotros nos hemos alojado en una “guest house” situada en el barrio de Causeway Bay. La verdad es que está muy bien porque es uno de los barrios con más vida y tiendas de la ciudad. Además está cerca del centro financiero y de la terminal de ferries para ir a Kowloon. Desde allí hemos hecho excursiones a las principales atracciones de la isla de Hong Kong, cómo subir a la torre del Bank of China desde donde se ven unas vistas increíbles del centro, subir en funicular al Peak (el monte más alto) para ver el impresionante skyline nocturno o pasear por el barrio del Soho lleno de bares y tiendas curiosas.

En cuanto a Kowloon, destacar los mercados callejeros. Desde la orilla hay que ver el espectáculo de luz y sonido que se hace cada noche en la isla de Hong Kong situada enfrente. Es bastante “kitsch” pero tiene gracia.

En cuanto a la comida, aquí hay un poco de todo pero con presupuesto bajo acabas comiendo muchos “noodles”. Lo mejor es el “Dim-Sum” comida de empanadillas, ravioles y frituras.