diumenge, 8 de febrer del 2009

Ir al fin del mundo no es fácil (y menos en temporada alta)

De vuelta de Uruguay nos hemos encontrado con nuestro primer pequeño contratiempo. Teníamos previsto volar hacia Ushuaia el viernes, pero subestimamos la dificultad de organizar un viaje por el sur de Argentina en temporada alta (y más planificando a 3 días vista como vamos nosotros). Todos los vuelos estaban completos hasta el miércoles de la semana siguiente, lo que nos obligaba a pasar 5 días más en BsAs. Además, no quedaban camas en el hostal para el viernes, así que Leo acudió al rescate.

Nos prestó su “departamento” equipado con las últimas tecnologías (teléfono e internet) durante todo el viernes para organizar la operación “Volar a Ushuaia YA”. Después de toda una mañana operando en paralelo y cuando ya estábamos a punto de pasar de Ushuaia y volar directamente a El Calafate, Roser dijo: mis padres me matan si no vamos al Kaupé (más detalles en futuros post). Así que a fuerza de insistir y ya por pesados se liberaron unas plazas en lista de espera para un vuelo el lunes a las 05.30h, eureka!

Total que teníamos el fin de semana para disfrutar de la ciudad y sus alrededores. El sábado, Leo nos invitó a un asado en la quinta de Techi con sus amigos. La quinta estaba en un country (urbanización privada) a 40 km de capital federal y literalmente tenía de todo: pileta, ping-pong, billar, campo de fútbol e ¡incluso una colchoneta elástica!

Fue un día tranquilo en el que “la pasamos rebién” comiendo asado, charlando y tomando mate.

El domingo decidimos volver a visitar los barrios de la Boca y San Telmo que en fin de semana están mucho más animados. Sus calles se llenan de bailadores de tango y milonga, mercadillos, artistas callejeros y de gente que viene a pasar un buen rato.

Desde este post nos gustaría agradecer la generosa acogida de Leo y Techi que nos han mimado durante toda nuestra estancia en BsAs: invitándonos a comer, haciéndonos de guía turística por la capital federal y alrededores, guardándonos las mochilas durante la escapada a Uruguay e incluso prestándonos su casa para dormir!

La verdad es que hacía cerca de 10 años que no nos veíamos y fue una gran ilusión re-encontrarse. ¡Os esperamos en Barcelona!

¡Sos Macanudos!