dissabte, 25 de juliol del 2009

Tres días en las Mamanucas para despedirnos de Fiji

Después de pasar unos días en el archipiélago de las Yasawas, estos tres últimos días los hemos pasado en Mana, una de las islas más importantes del grupo de las Mamanucas.

La isla es bastante más grande que las otras pero no menos bonita (es la primera en la que hay un camino por donde transitan los dos únicos vehículos de la isla). Eso sí, aquí hay muchos más hoteles aunque hemos encontrado una playa prácticamente desértica (Sunset Beach) que nos ha hecho sentir en un lugar remoto igualmente.

Nos hemos quedado en el "Ratu Kini Backpackers" que estaba lleno de chavales de 18-20 y era un poco más de fiesta (y casa de colonias). De entre tanto chaval sobresalían una pareja de osteópatas franceses (Camelia y Mathieu) de nuestra edad así que no hemos tardado en hacer buenas migas con ellos.

Hemos pasado el tiempo caminando alrededor de la isla (aquí cuando la marea está baja se puede) y haciendo snorkelling. Ayer nos fuimos a hacer snorkelling a un lugar llamado “Supermarket” por la abundancia de peces que hay. La novedad respecto a otros sitios es que era más profundo y aparte de infinitos peces vimos un tiburón y una tortuga.

Mañana ya volvemos a Nadi y cerraremos nuestra etapa “Pacífica” (en todos los sentidos) para empezar nuestra tournée por Australia. Ya tenemos ganas de estar “on the road” otra vez!


PD. Ha vuelto a ocurrir. La última noche otro ratón ha vuelto a hacer acto de presencia acomodándose en la mochila de Roser a las 6 de la madrugada. Así que venga a volver a vaciarlo todo y a sellar las mochilas otra vez... Ah! El muy descastado le ha pegado un mordisco a las gafas de snorkelling de Roser. Esta isla necesita gatos urgentemente.

dimecres, 22 de juliol del 2009

Què hi ha pitjor que la nit del lloro?

La nit del… ratolí! Maldito roedor!!! Aquesta nit estàvem dormint tant tranquils al bure del Sunset Waya (tercera illa de les Yasawas) quan de sobte sentim com unes carreres sobre els nostres caps i uns crits que et posaven la pell de gallina. Al principi no teniem ni idea que era i la veritat és que jo estava que no m’atrevia a sortir del llit no fós cas que la bestiola m’ataqués.

Amb el temps els crits han parat però hem començat a sentir unes passes sobre el terra de ceràmica. I vinga apuntar amb les llanternes a veure què era i no trobàvem res... fins que l’hem vist: un ratolí tot rodonet corretejant pel terra.

De mono res, el condemnat! Quan el Dani m’ha convençut per a que em tornés a dormir un altre soroll m’ha despertat: teniem el ratolí al llit del costat... I apa a tornar a apuntar amb la llanterna però com que teniem la mosquitera posada doncs semblava més la peli del Sexto Sentido que res.

Al final l’he vist: estava entre la roba que haviem esparcit sobre el llit del costat i es passejava entre les motxilles tant panxo. I jo vinga a cridar un altre cop i el Dani que em deia que tornés a dormir que havia vist una ombra i no era res... Fins que veig unes coses negres sobre el llit que no hi eren quan ens n’haviem anat a dormir; les probes del delicte: s’havia menjat alguna cosa i havia deixat algún regalet extra.

Així que a guardar-ho tot a les motxilles ben tancat i a posar-nos la mosquitera com a mesura de seguretat per a que no entrés al nostre llit (tot això sense llum perquè l’illa només en té de 18 a 22h).

Pel matí obrim la porta i teniem un gat esperant amb una cara que ho deia tot. Ara sabem a què venien els crits... En quant al botí del ratolí: un caramel que hi havia dins la bossa de mà del Dani. Ara, la bossa estava tancada així que el molt bèstia l’ha rosegada i ens hi ha deixat uns bons forats!!! Bufff! Maldito roedor esperem que se t’atraganti el nylon de la motxilla!!!

Bé, ratolins a part l’illa de Waya és molt maca i el lloc on ens trobem té un banc de sorra just al davant que et permet caminar fins a l’illa veïna quan la marea està baixa i triar a quina de les múltiples platges et vols banyar. Per cert, per arribar-hi ens ha tocat mala mar i el catamarà donava més bots que un cangur. No si al final lo del nom d’Island Hopping (saltar d’illa en illa) que diuen aquí estarà ben trobat...

dilluns, 20 de juliol del 2009

Ei el “Lago Azul” existeix!

Us en recordeu de la mítica peli del Lago Azul? Sí home sí, aquella que va fer famosa a la Brooke Shields de jove. Qui no ha somniat en passejar-se per aquella platja i banyar-se en les aigües tan cristalines de la lagoon? Semblava que hagués de ser un decorat de pel•lícula però ei, podem certificar que aquest lloc existeix!

La veritat és que a Fiji s’han rodat un munt de pel•lícules i sembla que cada illa tingui alguna història al respecte però d’entre totes l’illa del Lago Azul ja ha adquirit un status de clàssic (juntament amb la del “Náufrago” de Tom Hanks).

L’illa en qüestió s’anomena Nanuya Lailai (mola, no? fins i tot el nom és exòtic) i nosaltres ens hem allotjat en un lloc súper autèntic (Gold Coast) enmig d’un poblat de cabanyes de fusta. És practicament un “family stay” i menges el que pesquen cada dia (hem menjat un cranc i peixos boníssims). Només hi ha electricitat al menjador comú (de 18 a 22h) i quan es fa fosc et deixen un quinqué a la porta de la cabanya per a que tinguis un mínim de llum. A més haviem reservat nit a un dormitori compartit però com que erem sols ens han posat en un bure!

La mítica Blue Lagoon és a l’altre costat de l’illa i per anar-hi has de creuar uns turonets plens de palmeres. Molt bucòlic tot plegat (ara, les aranyes i els escarabats de l’habitació són tamany XXL).







diumenge, 19 de juliol del 2009

Miles de peces de colores y una inesperada barbacoa en la playa

Los últimos dos días los hemos pasado en Nacula, una de las islas más alejadas de las Yasawas. Este era uno de los sitios más recomendados y la verdad es que vale realmente la pena.

La zona de Oarsman’s Bay tiene una playa preciosa en la que puedes nadar bien con cualquier marea pero lo mejor está debajo del agua. Desde fuera no parecía pero ha sido sumergirse y alucinar: estaba lleno de peces de todos los colores, formas y tamaños nadando entre las formaciones coralinas. Seguramente el mejor sitio de snorkelling que hemos visto nunca.

A parte de esto, la primera noche tuvimos una inesperada barbacoa en la playa. Estábamos paseando y nos encontramos con un grupo de personas preparando una barbacoa. Nos pusimos a conversar y resultaron ser los ocupantes de dos veleros que estaban anclados en la bahía. Conectamos en seguida así que nos invitaron a unos “cuba libres” y después a cenar. Eran californianos afincados en Nueva Zelanda, debían tener cerca de 60 años y estaban recorriendo el mundo en velero. La verdad es que lo pasamos genial explicándonos historietas. Además se dieron un par de casualidades increíbles (demasiado largas de explicar) que te hacen ver que este mundo es muy pequeño…

Lo único malo es que cuando volvimos a recoger nuestras cosas de la playa, ya de noche, una de las chanclas de Roser había desaparecido. No sabemos qué ha podido pasar, el mar no ha sido porque la marea estaba bajando y no subiendo, quizás un perro…



dijous, 16 de juliol del 2009

Ya estamos en Fiji ¡BULA!

Después de la buena experiencia que tuvimos en Valparaíso, en Fiji decidimos repetir la experiencia de “Couch Surfing” y la verdad es que ha vuelto a ser todo un éxito. Esta vez nos ha acogido la encantadora familia de Oripa con la que nos lo hemos pasado en grande y hemos podido presenciar aspectos más profundos de la cultura fijiana.

Nos hemos quedado tres días en su casa de Nadi para explorar Viti Levu (la isla principal) antes de partir hacia las islas más pequeñas.

Fiji es un lugar que sorprende. La mayoría de gente viene aquí para tomar el sol y bañarse en las cristalinas aguas de sus más de 300 islas pero el país tiene muchísimo más que ofrecer. Lo que menos nos esperábamos era su sorprendente riqueza cultural.

Los indígenas Fijianos no son Polinesios; son negros con un voluminoso pelo rizado y tupido y conservan muchos de sus rituales y costumbres milenarias (por suerte no es el caso del canibalismo). De hecho, en algunas aldeas del interior o de las islas más aisladas la vida ha cambiado bastante poco en los últimos años (y para entrar tienes que pedir permiso al jefe de la aldea y traerles un regalo).

Por otra parte hay una impresionante comunidad india llegada durante el siglo XIX para trabajar en las plantaciones de caña de azúcar. Estos han conservado su religión y sus costumbres con lo que por las calles de las ciudades abundan los saris, la música de Bollywood y los templos hindús. Todo esto resulta en un ambiente multiétnico bastante sorprendente y auténtico.

Los fijianos son muy hospitalarios. Tanto que al ir por la calle con tu cara de guiri todo el mundo te saluda gritando: ¡Bulaaaa! Al principio te los miras con un poco de recelo… tanta simpatía no puede ser normal… Pues, ¡va a ser que sí!

Mañana nos vamos a descubrir el archipiélago de las Yasawas. Hay tantas islas que hemos tenido que escoger y es como una lotería porque todas parecen idílicas… ya os explicaremos.

Detalle de un templo hindú de Nadi y nuestros amfitriones Didi y Jim

La moda fijiana: saris, camisas de flores y faldas para los hombres
No pueden hacer mucho más con estos pelos

El mercado de Nadi donde se encuentran las raíces para hacer Kava (bebida narcótica muy popular)

diumenge, 12 de juliol del 2009

Aitutaki: ¿Sobreviviendo o SÚPERviviendo?

Arena blanca, arrecifes de coral, aguas turquesas, palmeras, playas desiertas en aislados motus... todo esto y mucho más es Aitutaki el paraíso donde hemos pasado los 3 últimos días.

Pero bueno, todos sabéis de lo que os estamos hablando y seguramente la mayoría habéis visto una foto de esta isla. Y es que Aitutaki y sus motus son tan increíbles que Bill Gates decidió incluir la foto de este lugar entre los fondos de escritorio estándares de su Windows y seguramente sea el que muchos de vosotros utilizáis.

Cuando estás en uno de esos motus aislados te sientes como Robinson Crusoe y tanto es así que la CBS de Estados Unidos rodó aquí su última temporada de Supervivientes. Aunque la verdad es que estando aquí sólo podemos pensar que estaban SÚPERviviendo.

El primer día hicimos un tour por los motus más alejados: Maina, Honeymoon Island, Survivor Island, One-Foot Island… El segundo día nos fuimos en kayak a los motus más cercanos dónde nos pasamos el día en playas solitarias. Como ahora ya sabemos abrir cocos (gracias al policía) no pasamos ni sed ni hambre :) . El tercer día subimos al punto más alto para poder apreciar la inmensidad del lagoon de Aitutataki.

Los tres días aquí nos han pasado volando y la verdad es que nos hubiera encantado quedarnos algunos más pero Fiji ya nos está esperando.












P.D: En la isla hemos conocido una familia alemana que estaba haciendo la vuelta al mundo con dos niños de 4 y 2 años lo que demuestra que siempre se está a tiempo.