De todos los balnearios, nosotros decidimos establecernos en la Barra de Valizas porque sabíamos que había un hostel barato al lado de la playa. La verdad es que Valizas sorprende por su ambiente hippie y sus impresionantes playas y dunas. Además, nada más llegar nos dio la bienvenida con una puesta de sol de las que cortan la respiración.
Por la noche, sus calles de tierra iluminadas sólo con velas se llenan de gente tocando guitarras, tambores y haciendo espectáculos malabares. Los pocos bares y parrillas acogen cada noche pequeños conciertos de ska y reggae. Nosotros cenamos una hamburguesa a la parrilla escuchando el divertidísimo grupo local "TOMACKOOOO".
La verdad es que la atmósfera que se respira aquí és única. Seguro que nos quedaremos unos días más para explorar la zona...

