divendres, 17 d’abril del 2009

Belém: preparant la remuntada de l’Amazones

Quin dia i mig més ben aprofitat! Només arribar pel matí després de 12 hores de bus nocturn desde São Luis ens n’hem anat directes al port a comprar els passatges cap a Santarém (la primera parada amazònica). Negociant mooolt fort (quasi bé hem d’agafar el barco del dimarts per faroleros), hem aconseguit un preu enraonat per a un camarot pels dos sols amb aire condicionat (ueeee!).

L’altre alternativa era dormir com ho fa la majoria de la gent en hamaques però la veritat és que la diferència de preu era mínima si teniem en compte que ens haviem de comprar dues hamaques i després haver-les de carretejar o regalar (i també hem preferit guardar les nostres pertinènces sota clau).

Ara, quan hem arribat al barco hem al·lucinat... Quina carraca!!!! A més es trobava en un port allunyat que tenia una pinta de xungo... Glups! I nosaltres que haviem pensat fer nit allí el dia abans de marxar... Quan el patró ens ha dit que no donarien l’aigüa ni la llum fins a que marxessim ho hem vist clar i hem decidit pagar els 12 euros que costava una pousada.

La resta del temps l’hem dedicada a passar les fotos a un CD, enviar-ho a casa per correu, aprovisionar-nos de menjar (a tot arreu diuen que el del barco és millor no probar-lo), agafar energies amb els batuts de maduixa del “Bob’s” i passejar per Belém.

Aquesta nit comencem la remuntada de l’Amazones. L’Amazònia ens espera!



dimecres, 15 d’abril del 2009

São Luis: 1.110 mansions colonials Patrimoni de la Humanitat

Avui hem visitat el petit casc antic de la ciutat de São Luis (la única ciutat brasilera fundada pels francesos). Ens ha recordat una mica a Salvador de Bahia pels colors de les cases i per la nombrosa població afro-brasilera (São Luis és la tercera ciutat en població afro-brasilera després de Rio i Salvador).

Llàstima de la pluja que un cop més ens ha anat acompanyant intermitentment al llarg de la caminada pels carrers adoquinats i ens ha obligat a buscar refugi en els llocs més inverosímils (un puesto de venda de cocos, dins del mercat, en una botiga de sofàs,...).

São Luis té més de 1.100 mansions Patrimoni de la Unesco famoses per les seves portes, finestres i ceràmiques úniques. Tot i que la majoria es troben en estat ruinós s’ha fet un pla per a restaurar-les totes sense data de finalització (segurament es trigui encara més que la Sagrada Familia).





Una mica kitsch... Han posat imitació de ceràmica fins i tot als semàfors...

dimarts, 14 d’abril del 2009

Lençóis Maranhenses: un paissatge únic al món

Impressionant. No tenim paraules per a descriure aquest lloc, heu de venir i veure-ho. 1.600 km2 de dunes de sorra blanca i entre duna i duna llacunes d’aigüa turquesa transparent formada per la pluja. Les dunes apareixen de sobte després d’hectàrees de vegetació molt tupida i arriben fins al mar.

Ens hem passat tot el matí banyant-nos en les llacunes d’aigüa calenteta i passejant per les dunes totalment sols. Tot i que el paissatge a simple vista pot semblar monòton a cada duna que pujàvem, més ganes teniem de pujar a la següent i descobrir les noves formes i llacunes que apareixien sota els nostres peus (s’ha d’anar amb compte perquè és fàcil desorientar-se).

Sorprenentment Lençóis Maranhenses no és gaire conegut ni al Brasil ni arreu del món. Per a nosaltres de moment està sens dubte en el top del ranking de paissatges més espectaculars que hem vist en aquest viatge juntament amb les catarates d’Iguazú, les geleres de El Calafate i les Torres del Paine.

Hem decidit que algún dia hi tornarem, farem una excursió de tres dies pel parc i agafarem l’avió que el sobrevola. Aquest lloc és massa maco com per a no dedicar-li una segona visita!









A les fotos es pot apreciar que s’estava formant una bona tempesta (i a més per diferents fronts). Per sort ens va respectar tota l’estona que vàrem ser al parc ;)

dilluns, 13 d’abril del 2009

El coche fantástico (o el barco más bien)

Hoy nos hemos levantado y estaba lloviendo otra vez (estamos en época de lluvias y no hay tregua). A las 11h de la mañana salía la Toyota para emprender el camino a Barreirinhas. Doña Mazé nos había dicho que este camino se nos quedaría grabado en la memoria y la verdad es que no se equivocaba…

La ruta ha sido todavía más salvaje que los días anteriores: dunas espectaculares, manglares cerradísimos y caminos completamente inundados; ¡parecía que íbamos en barco! Además el sol ha aparecido de vez en cuando. Ha sido una pasada. Todavía no hemos visto los Lençóis Maranhenses pero sólo el camino para llegar hasta allí ha valido la pena.

A nuestra llegada a Barreirinhas hemos intentado encontrar a algún barquero para que nos lleve a Atins, desde donde se puede ir andando al parque nacional, pero la marea estaba demasiado alta por lo que ya no querían salir. Mañana visitaremos el parque directamente desde Barreirinhas porque ya no nos quedan más días.





diumenge, 12 d’abril del 2009

¿Hay carro o no hay carro?

Esta mañana el lío ha continuado, hemos bajado a desayunar pero por allí no había ni rastro de Cacau ni de la Toyota…

En la mesa de al lado un señor muy “amable” nos ha dicho que hoy siendo domingo era muy difícil encontrar transporte para Paulino Neves pero se ha ofrecido a ir a la plaza a buscarnos una solución. A los pocos minutos ha vuelto con un colega que nos podía llevar por “muy poco” dinero, unos 80 reais por persona (!).

Cuando nos ha dicho esto ya nos hemos plantado: “mira no vamos a pagar más de 20 reais para los dos” (el transporte público cuesta unos 8 por persona) “antes nos vamos a dedo” y nos hemos ido de allí cansados de tanto liante. Por suerte y casi milagrosamente delante de un bar cercano a la pousada hemos visto una Toyota aparcada que ha resultado ser del dueño del bar y que justamente iba para Paulino Neves. Al cabo de una media hora hemos partido por fin hacia nuestro destino, por sólo 20 reais.

El trayecto de algo más de dos horas por una pista de arena y barro con charcos que cubrían medio jeep ha sido otra vez una aventura. Pero más que los charcos nos preocupaba que al llegar a nuestro destino hubiera otra Toyota para llegar a Barreirinhas; la base para visitar el parque nacional Lençóis Maranhenses. Pues bien, era domingo y como no, no había carro…

De alguna forma ya habíamos contemplado quedarnos aquí una noche ya que a sólo unos 20 minutos del pueblo están los llamados pequeños Lençóis. Así que hemos dejado nuestras cosas en la habitación de la pousada de la amable doña Mazé y nos hemos dirigido hacia las dunas aunque empezaba a llover otra vez.

Para llegar hemos tenido que cruzar charcos que nos cubrían casi hasta la cintura. Las dunas eran muy guapas y al ser domingo estaba todo el pueblo bañándose en las lagunas que se forman entre duna y duna, escuchando música o jugando al futebol a pesar de la lluvia.

Nosotros hemos esperado a ver si dejaba de llover pero no ha sido así, por lo que completamente empapados y empezando a coger frío hemos decidido volver a la pousada. Mañana si no llueve intentaremos sacar alguna foto.




Atención a la gente cruzando el "charco"; nosotros hicimos lo mismo. Aquí el agua se ve clara pero en realidad era marrón, con muchas ramas y barro.

dissabte, 11 d’abril del 2009

Tutóia: “Não com certeza”

Como os hemos comentado en posts anteriores esta parte del norte de Brasil es bastante remota e inaccesible. Aquí las carreteras asfaltadas escasean y distancias relativamente cortas pueden requerir varios días de viaje. Los trayectos suelen discurrir entre playas, ciénagas, manglares, dunas o barrizales por lo que el transporte público corre a cargo de “las Toyota”. Además aquí los horarios los dicta la marea y el tiempo que se tarde en llenar la dicha Toyota...

En estas circunstancias y sumando la semana santa que hace que muchos transportes estén llenos, nuestro viaje al parque nacional Lençóis Maranhenses tenía todos los números para convertirse en una odisea, y en efecto, así ha sido.

La primera etapa del viaje desde Jeri hasta el pueblo pesquero de Camocim lo hemos hecho con una Toyota al más puro estilo Paris-Dakar pero bajo una intensa lluvia con lo que nos hemos mojado bastante. Aparte de las dunas, los manglares y las playas hemos tenido que cruzar tres ríos subidos a plataformas guiadas a golpe de bastón. Para los otros ríos el conductor de la Toyota tiene un ayudante que baja del “carro” y busca un camino en función de hasta donde le cubre el agua. Bastante divertido. Después de unas 3 horas y molidos por el traqueteo llegamos a nuestro primer destino: Camocim.

La segunda etapa consistía en ir desde Camocim hasta Parnaíba. En principio en 3 horas de autobús nos plantábamos allí, pero las cosas no iban a ser tan fáciles… Al llegar a la rodoviaria (estación de autobuses) la sonrisa del taxista frotándose las manos ya nos ha puesto la mosca detrás de la oreja y nuestros temores han tardado poco en confirmarse: no hay autobús hasta el lunes y estamos a sábado. Suerte que hemos podido compartir taxi con Sebastien un francés que vive en la Guayana. Dos horas más tarde y con 86 reais menos en el bolsillo nos hemos plantado en nuestro segundo destino: Parnaíba.

La tercera etapa, de Parnaíba hasta Tutóia, ha sido algo más fácil ya que hemos podido coger el autobús de línea. En tres horas hemos llegado a nuestro destino y aquí ha empezado el lío de verdad. Eran las 5 de la tarde y debíamos tomar una Toyota para llegar a Paulino Neves pero nada más bajar del bús otro taxista se ha apresurado a decirnos que hoy ya no había “cajjjro” (carro) pero que mañana a pesar de ser domingo, sí que había y que por lo tanto lo mejor era quedarse a dormir en una pousada (a la cual él nos llevaba por supuesto). Desconfiando bastante hemos esperado hasta el anochecer, pero las Toyotas que han pasado no hacían el recorrido que necesitábamos y preguntando a la gente parecía ser que efectivamente hoy ya era imposible llegar a Paulino Neves. Así que nos hemos ido a la pousada (andando claro) y el lío ha continuado. Después de instalarnos en nuestra habitación hemos bajado a preguntar a qué hora pasaba la Toyota al día siguiente y curiosamente nos hemos encontrado al taxista de la estación junto a un colega.

Ahora decía que el domingo no había transporte a Paulino Neves pero que su cuñado tenía una Toyota que salía por la noche y nos podía llevar (“baratito” claro…). Tras un rato ha aparecido en escena Cacau, el dueño de la pousada que viendo que nos íbamos a ir le habrá echado una bronca al taxista ya que éste ha desaparecido pasando por delante nuestra con la cabeza gacha y sin decir ni “tchau”. Total que por allí no ha pasado ninguna Toyota… Tras un rato Cacau se ha dirigido a nosotros para decirnos que era posible que mañana saliera un transporte. Nosotros ya bastante moscas le hemos preguntado: Pero a ver, ¿hay cajro o no hay cajro? su respuesta ha sido: hay cajro maes não con certeza…

Mañana será otro día…



divendres, 10 d’abril del 2009

Després de la passió d’Esparreguera... la Paixão de Jericoacoara

Aquesta tarda hem tingut sorpresa... Mentre menjàvem un prato feito de 6 reals (2 euros) han començat a desfilar un munt de persones vestides de personatges de la passió, així que els hem seguit.

Mitja hora més tard estàvem envoltats de tota la gent del poble i anàvem d’una banda a l’altra de Jeri arrossegats per la corrent veient com escenificaven diferents trossos de la passió de Crist.

Ha sigut molt divertit, perquè el teatrillo era força amateur (“els romans ja poden entrar. No, no encara no estem llestos”). A més per uns instants ens hem sentit els únics guiris (els “pixapins” de Fortaleza havien invaït un cop més la duna principal per a veure la posta de sol i no s’han enterat de res de la passió).