Esta mañana nos hemos levantado a las 4h para empezar nuestro camino hacia el Machu Picchu. Hemos cogido un autobús local para llegar hasta Mollepata desde donde empieza la caminata. En el trayecto de 3 horas casi nos congelamos pero cuando la luz rojiza del amanecer se ha empezado a reflejar en los nevados nos hemos animado (bueno yo porque Roser y Nacho dormían). Además el wuayno (música tradicional cantada en quechua y castellano) que sonaba en el autobús le daba un aire más “místico” al momento.
Al llegar a Mollepata hemos conocido a los otros miembros de la expedición Gabriel, el arriero encargado de nuestras 3 mulas y Pascual nuestro cocinero. Lino nuestro guía ha venido con nosotros desde Cuzco. Por suerte tenemos un grupo privado porque hemos visto grupos de 20 o más que la verdad no apetecían nada...
La caminata de hoy ha sido suave aunque con algunas subidas fuertes. Al principio el paisaje ha sido de grandes valles verdes. A medida que hemos ido avanzando el imponente Salkantay (6.271m) se ha hecho cada vez más presente y con ello la preocupación por la temperatura que a pie del glaciar, donde está nuestro campamento, puede alcanzar los -8ºC.
Tras caminar unas 7h hemos llegado al campamento a 3.700 m de altitud con unas vistas brutales del nevado. A nuestra llegada todavía lucía el sol pero el frío se empezaba a intuir así que después de una buena cena y de escuchar las leyendas incas explicadas por Lino, hemos decidido dormir los 3 en la misma tienda (de dos personas).
Mañana nos espera el día más duro con la subida al paso del Salkantay a 4.650 m de altura. Esperamos poder dormir...
Al llegar a Mollepata hemos conocido a los otros miembros de la expedición Gabriel, el arriero encargado de nuestras 3 mulas y Pascual nuestro cocinero. Lino nuestro guía ha venido con nosotros desde Cuzco. Por suerte tenemos un grupo privado porque hemos visto grupos de 20 o más que la verdad no apetecían nada...
La caminata de hoy ha sido suave aunque con algunas subidas fuertes. Al principio el paisaje ha sido de grandes valles verdes. A medida que hemos ido avanzando el imponente Salkantay (6.271m) se ha hecho cada vez más presente y con ello la preocupación por la temperatura que a pie del glaciar, donde está nuestro campamento, puede alcanzar los -8ºC.
Tras caminar unas 7h hemos llegado al campamento a 3.700 m de altitud con unas vistas brutales del nevado. A nuestra llegada todavía lucía el sol pero el frío se empezaba a intuir así que después de una buena cena y de escuchar las leyendas incas explicadas por Lino, hemos decidido dormir los 3 en la misma tienda (de dos personas).
Mañana nos espera el día más duro con la subida al paso del Salkantay a 4.650 m de altura. Esperamos poder dormir...

