Etapa corta pero en la que ganamos mucha altura. Tras caminar unas cinco horas llegamos al Campo Base del Machhapuchhare (MBC). Dejamos atrás el paisaje verde y fértil para entrar en las rocas, la nieve y el frío de la alta montaña.
Justo después de llegar se ha formado una fuerte tormenta de nieve. Por un momento hemos temido quedarnos sitiados (el año pasado por estas fechas se quedaron 8 días sin poder salir del campo base) pero la tormenta remite pronto.
Esta noche nos toca dormir en el comedor con los guías y los porteadores porque no hay ni una habitación disponible (aunque casi mejor porque así estaremos más calentitos). Se nota que estamos en temporada alta.
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Justo después de llegar se ha formado una fuerte tormenta de nieve. Por un momento hemos temido quedarnos sitiados (el año pasado por estas fechas se quedaron 8 días sin poder salir del campo base) pero la tormenta remite pronto.
Esta noche nos toca dormir en el comedor con los guías y los porteadores porque no hay ni una habitación disponible (aunque casi mejor porque así estaremos más calentitos). Se nota que estamos en temporada alta.
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Ei! Els americans tenien raó! Ja quasi bé no tenim agulletes, però se m’han posat unes cuixotes que ni l’Arancha Sánchez-Vicario en els seus bons temps... Avui ja som força amunt (3.700m) però no tenim cap sensació de trobar-nos en alçada. Potser encara ens dura l’aclimatació tibetana. L’únic “pero” és que ens hem quedat sense lectura (ens hem acabat el llibre “Into thin air” sobre una de les temporades més desastroses de l’Everest) i ens hauria anat bé tenir un altre llibre per a passar el temps que ha durat la tempesta de neu.