Chachapoyas es una agradable y fresca ciudad colonial situada a más de 2.300 de altura (vaya cambio con el clima de la selva). Está rodeada por profundos bosques nubosos y fue la cuna de la civilización de los Chachapoyas o “gente de las nubes” una de las muchas culturas preincaicas que habitaron en Perú. Se sabe muy poco de esta civilización pero sí se sabe que eran unos guerreros sanguinarios y que construyeron una de las fortalezas de piedra más majestuosas y altas de Perú: la fortaleza de Kuélap que es lo que nosotros hemos venido a ver.
Para llegar hasta la fortaleza se tiene que recorrer una carretera de tierra de las que quitan el hipo, en algunos tramos hay una caída vertical de 800m a tan solo 20cm de las ruedas del coche. El emplazamiento de las ruinas, en la cima de una escarpada montaña a 3.100m de altura, y las vistas que se tienen desde ellas son impresionantes. Quizás incluso más que la propia fortaleza ya que está bastante derruida.
Nuestro guía, Ronald, tiene una historia apasionante que os explicaremos en un futuro post (es digna de una película y pone los pelos de punta)…
Chachapoyas nos ha gustado mucho y nos hubiera encantado quedarnos más tiempo porque hay muchas cosas que ver por esta región: los sarcófagos de Karajía, el valle de Belén, la catarata de Gocta (3ª más alta del mundo)... Sin embargo Nacho nos espera el día 5 en Lima y no nos podemos retrasar.
Hoy mismo tomamos el bus nocturno hacia Chiclayo. Ha habido un desprendimiento y la carretera sólo esta abierta entre las 6h de la tarde y las 6h de la mañana por lo que sólo se puede ir de noche.
¡El señor se Sipán nos espera!
Para llegar hasta la fortaleza se tiene que recorrer una carretera de tierra de las que quitan el hipo, en algunos tramos hay una caída vertical de 800m a tan solo 20cm de las ruedas del coche. El emplazamiento de las ruinas, en la cima de una escarpada montaña a 3.100m de altura, y las vistas que se tienen desde ellas son impresionantes. Quizás incluso más que la propia fortaleza ya que está bastante derruida.
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Chachapoyas nos ha gustado mucho y nos hubiera encantado quedarnos más tiempo porque hay muchas cosas que ver por esta región: los sarcófagos de Karajía, el valle de Belén, la catarata de Gocta (3ª más alta del mundo)... Sin embargo Nacho nos espera el día 5 en Lima y no nos podemos retrasar.
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¡El señor se Sipán nos espera!